Perfil.Domingo 21 marzo del 2010: Leemos un reportaje de Luciana Díaz a Arl
Djerassi, el padre de la pildora anticonceptiva y un científico excéntrico:
“Las parejas congelarán óvulos y esperma y luego se esterilizarán”
Coleccionista y mecenas : Multifacético. La producción de Djerassi abarca,
con éxito, las ciencias, la literatura y el arte. Además de científico y
escritor, Carl Djerassi también tiene una estrecha relación con las artes
plásticas. No sólo creó una fundación que desde 1979 se dedica a becar y
formar a jóvenes artistas de todo el mundo (en homenaje a su hija Pamela, que
se suicidó), sino que además hoy es el principal coleccionista privado de
obras de Paul Klee.
“Es el más intelectual de los artistas que conozco. Su obra es polifónica.
Ha influido en todo el arte del siglo pasado y lo seguirá haciendo mientras el
arte exista”, dijo una vez al diario El País, de España.
En 2007, se realizó una gran exposición sobre Klee en Las Palmas, donde la
mitad de las obras expuestas eran de Djerassi. Y en 2008, regaló 67 de sus
cuadros al Museo Albertina de Viena, su ciudad natal.
Arl Djerassi explicó a PERFIL por qué la fertilización asistida será el
método de planificación familiar del futuro.
A los 28 años lideró el equipo de especialistas que sintetizó en una
pequeña –y ahora mítica– empresa mexicana el compuesto químico que dio origen
al primer anticonceptivo oral. Pero el joven Carl Djerassi no se contentó con
haber contribuido a una de las mayores revoluciones científicas y sociales de
la historia y siguió, inquieto, sumando aciertos: a lo largo de sus 87 años no
sólo escribió unos 1.200 papers y fundó otras cuatro compañías exitosas
relacionadas con la biotecnología, el control de insectos y la farmacología
sino que, además, se dedicó a escribir novelas y obras de teatro en las que se
difunde el detrás de escena de la vida en los laboratorios.
También decidió apoyar a los artistas y creó un programa de formación que
cada año beca a sesenta jóvenes de todo el mundo y alimenta su propio espíritu
coleccionando obras de Picasso, Giacometti y de su preferido, Paul Klee (ver
recuadro).
Con historia. Nacido en Viena pero radicado en EE.UU. desde 1939, adonde
llegó con su madre escapando del régimen nazi, Djerassi arriba mañana a Buenos
Aires para presentar su nuevo libro Cuatro judíos en el Parnaso, recibir el
reconocimiento honoris causa de la Universidad Nacional de Quilmes y dar
conferencias y charlas abiertas al púbico.
Horas antes de subirse al avión, el profesor emérito de la Universidad de
Stanford, atendió por teléfono a PERFIL desde su casa de San Francisco y
sorprendió al descartar la posibilidad de una píldora masculina y asegurar
que, en el futuro, ya no será necesaria la anticoncepción oral porque la
reproducción asistida se convertirá en la nueva herramienta de la
planificación familiar.
“Me molesta cuando los hombres se me acercan y me agradecen por la píldora.
Mi trabajo no fue hecho para ellos, sino para las mujeres y el mayor efecto
adverso que tuvo, y no lo digo en términos médicos sino sociales, es que los
hombres, en cierta forma, dieron por sentado que entonces ellas eran las que
tenían que hacerse cargo del tema de la anticoncepción”, reflexionó.
—¿Por qué no hay píldora masculina?
—Desde el punto de vista científico, sabemos exactamente cómo tendría que
ser: igual que la femenina, que combina dos compuestos (progesterona
sintética, para evitar la ovulación, y estrógeno, para producir un ciclo
menstrual normal), la masculina debe incluir un esteroide que limita la
producción de esperma más testosterona, para mantener la libido. Las mujeres
se preguntan cuándo el hombre con el que duermen podrá ir a la farmacia a
comprar sus anticonceptivos y la respuesta es que hoy no pueden y, en mi
opinión, no van a poder. Ninguno de los veinte grandes laboratorios
farmacéuticos del mundo trabaja en algo relacionado con esto y no les
interesa.
—¿Cuál es la razón?
—Un motivo importante es que hacia 2050, la gente va a almacenar congelados
óvulos y esperma jóvenes para luego esterilizarse, de manera que no se va a
necesitar ya ningún tipo de anticoncepción. Con todos los avances en
fertilización asistida podrán tener el hijo cuando quieran. Hoy, las
principales investigaciones en medicina reproductiva se centran en concepción
(congelando y fertilizando óvulos o tejido ovárico) y no en anticoncepción.
Ciencia en la ficción. Preocupado por difundir cómo se hace ciencia,
Djerassi creó un nuevo género de escritura, Así, en su obra”Inmaculada
concepción”, pone en boca de uno de los personajes, la experta en reproducción
Melanie Laidlaw, sus polémicas ideas sobre “el sexo en la era de la
reproducción tecnológica”. Tras postular que el siglo XXI será el del
congelamiento de gametas y la esterilización de jóvenes, la mujer concluye en
escena: “Si mi predicción no falla, todas las otras formas de control de la
natalidad van a volverse superfluas”.
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