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La ovodonación y algunas reflexiones:

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El periodista Federico Castro Olivera decía en La Nación (20 de Julio 2008.),  que se cumplían 22 años del primer tratamiento exitoso en el país. Señala que:”..Cerca del 30 por ciento de las fertilizaciones asistidas se hacen por medio de la donación de gametas femeninas (óvulos). Mediante este proceso, la mujer que desea el embarazo recibe óvulos de una donante. Éstos son fertilizados con el semen de la pareja de la receptora, con una técnica de alta complejidad, que puede ser una fertilización in vitro (FIV) o una inyección intracitoplasmática (ICSI, por sus siglas en inglés) ”

El tratamiento tiene alto costo económico para quienes deseen acceder a él, dependiendo de los centros especializados( alrededor de una cifra de $20.000).

La multicausalidad de buscar esta tecnología  gira en los embarazos tardíos de nuestra sociedad actual y la  tasa infertilidad que oscila en nuestro país estre un 15 y 20%.

Cuestiones que aparecen en el proceso tecnológico de la ovodonación:

1-¿Quién puede ser donante de óvulos?

En el artículo mencionado F.Castro Olivera escribe. “La donante tiene que pasar por una serie de exámenes psicológicos, clínicos, infectológicos y genéticos. Le sigue la etapa de estimulación, que dura un mes, durante la cual la mujer tiene que ser inyectada periódicamente. Una vez pasado este período, se le extrae un promedio de 15 óvulos.

Para ser donante, la mayoría de las instituciones requiere que la mujer tenga entre 18 y 35 años, y que ya sea madre de hijos sanos. También se tienen en cuenta ciertas compatibilidades entre la futura madre y la donante, como la raza y el tono de piel y, en algunos casos, más detalles como el color de ojos. El tratamiento no produce riesgo alguno para la donante.

En la Argentina la donación es anónima y no se paga, aunque sí se ofrece un monto de entre 500 y 1000 ( año 2008)  pesos en concepto de "gastos de tratamiento". En otros países, en cambio, las donantes se ofrecen en catálogos y pueden cobrar sumas que superan los 10.000 dólares”.

2-Sobre la herencia genética

Sigue diciendo Castro Olivera: “Uno de los principales aspectos con los que tiene que lidiar la pareja que opte por la ovodonación es el hecho de que su hijo tendrá 50 por ciento de genes provenientes de un tercero”

 

3-Vacío legal en Argentina

 

 

“En la Argentina, no existe legislación con respecto a la fertilización asistida. Las entidades médicas han acordado que, en el caso de la donación de gametas, el dador sea anónimo. En otros países, donde sí hay legislación, existe un registro de donantes de óvulos, con fotos y datos personales”. 

En el artículo se cita la opinión de “Claudia Silvani, abogada especializada en los aspectos legales de la reproducción asistida. Según Silvani, los puntos básicos que debería tratar una ley son la garantía de que la donante no tenga ningún tipo de derechos ni deberes con respecto al bebe; que al alcanzar la mayoría de edad, el niño pueda conocer la identidad del dador, y establecer los límites de la compensación para la donante. Los tratamientos de fertilización no tienen cobertura. Por eso el 17 de mayo pasado, un grupo de ONG inició una campaña para reunir 300.000 firmas para que el Congreso de la Nación incluyera la infertilidad dentro del Programa Médico Obligatorio (PMO). De concretarse esto, los tratamientos pasarían a estar cubiertos por las obras sociales )

El problema podemos extenderlo a la donación de espermatozides.

 

TEMAS PARA LA REFLEXIÓN BIOÉTICA y para tener en cuenta en la sanción de una ley:

1-     El anonimato de quien dona ( óvulos/espermatozoides).

¿Deberá tener o no en archivo a disposición de la justicia el nombre y sus antecedentes psicofísicos  y genealógicos? ¿Podría exigirse conocer su identidad en función del derecho a la identidad de los niños, y de alguna posible enfermedad hereditaria?, etc..

2-     ¿Se deberá decir o se podrá elegir dar o no la información al niño o niña nacido con estos tratamientos donde hay un 50% de conocimiento de herencia genética?

3-     A esta altura de los conocimientos científicos y prácticas tecnológicas correspondientes, si se reconoce a la infertilidad como un problema de salud, ¿no debería exigirse a la Obra Social su cobertura?

4-     La paternidad/maternidad  si bien no es una obligación, quienes deseen tener hijos, y no estén en condiciones de tenerlos ( por edad u otras problemáticas)  y por diversas razones no acuden a la adopción ( una muy a tener en cuenta: las dificultades y el tiempo de espera par adoptar con la ley en vigencia al día de hoy) ¿no deberían ser tenidos en cuenta en las Obras Sociales y ayudar a una pareja a tener hijos?

5-     Las Obras Sociales deberían exigir: evaluación psicológica de los futuros padres, evaluación física, y un registro de centros habilitados formalmente que cumplan con los requisitos de reconocimiento científico y ética.

Una ciencia y tecnología actualizada y eficiente, sin ética es peligrosa tanto para el paciente como para la sociedad.

 

ETC..

 

Ud.lector podrá incrementar la serie de preguntas enunciadas. Y especialmente habrá que ir formándonos en las respuestas para tener fundamentos científicos y éticos en pro y en contra de cada ítem que se formule en estos temas.

La democracia permite multiplicidad de opiniones, pero las opiniones, sean la que fueren, tienen que tener base científica y ética para permitir su análisis y decisión a favor de ese consenso social que nos hace ciudadanos ( responsables  de nuestras acciones y co-responsables de las acciones de los otros, nuestros próximos sociales).

 

 

 

Una edición reciente de El Clarín  trae un artículo en relación con lo que hemos señalado anteriormente:

Diario CLARIN 19 de septiembre 2009

http://www.clarin.com/diario/2009/09/19/um/m-02002034.htm

Nacen unos cien bebés por mes con óvulos donados . Por: Mariana Iglesias

“Las técnicas de fertilización asistida surgieron como respuesta de la ciencia a tantos hombres y mujeres que por distintas razones no podían tener hijos en forma natural. Pero ahora, gran parte de las mujeres que van a los centros de fertilización no lo hacen por una patología sino por su edad. Son demasiado grandes y no pueden concebir porque sus óvulos no sirven o porque están en la menopausia. También hay una solución para ellas: recurrir a óvulos donados por otra mujer. De los casi 60.000 bebés que nacen en el país por mes, 100 ya lo hacen gracias a la ovodonación.

Se hacen unos 8.000 tratamientos anuales de fertilización asistida, de los cuales el 30% son con donación de óvulos. La mitad termina bien: nace el bebé. La técnica -de los 90- explotó en los últimos tres años, cuando se duplicaron todas las cifras. El tema plantea cuestiones que van desde los derechos del niño a lo económico, pasando por lo ético: ¿Podrá saber el chico quién es su madre genética? ¿Se puede ser madre a cualquier edad? ¿Y es justo que sólo pueda serlo quien tiene dinero? El tratamiento cuesta unos 15.000 pesos.

"El promedio de edad de las mujeres que eligen la ovodonación es de 41 años", dice Sergio Papier, director médico del Cegyr y miembro de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva. "La postergación de la maternidad es un hecho en el mundo. La mujer elige desarrollarse profesional y económicamente. Primero está su individualidad y luego la familia", explica Carlos Carrere, de Procrearte. Y plantea otra situación: las mujeres separadas que son madres pero quieren tener un hijo con su segunda pareja, cuando ya pasaron los 40. El problema es que después de los 37 años la calidad ovárica baja ostensiblemente. "La probabilidad de que una mujer mayor de 40 años tenga un bebé no llega al 10%, y la cantidad de abortos es altísima. Después de los 45 es imposible", asegura Fernando Neuspiller, del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Los números cambian con la ovodonación: la tasa de embarazo llega al 50%, hay 15% de abortos y 40% de chances de "niño en casa", dice Neuspiller. Sergio Pasqualini, desde Halitus, agrega que si falla una vez, se cambia la donante, y que las chances de tener un bebé llegan al 87% con tres intentos.

"Son pocas las que recurren a la ovodonación por falla ovárica, la mayoría lo hace porque aplaza la maternidad. Tienen entre 38 y 50 años", acota Eduardo Lombardi, del Ifer. Y explica que lo importante es que la mujer esté preparada para un embarazo sin riesgo: que no sea obesa, hipertensa, diabética. Pasqualini suma otra cuestión: "A veces se fuerzan demasiado los óvulos de las mujeres grandes, y es un problema. Ahora sabemos que los hijos de mujeres menores de 35 años son más sanos, viven más y tienen menos enfermedades".

¿Quién puede ser donante? Cualquier mujer sana, menor de 32 años.

¿Quién puede recibir los óvulos? Cualquier mujer menor de 50 años que pueda soportar un embarazo (el límite autoimpuesto por estos centros).

No importa que esté en la menopausia (se le inyectan hormonas). Tampoco que esté en pareja: si está sola, además de los óvulos también puede recurrir a la donación de esperma.”


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