En La Nación, 17 de abril 2010 leemos en la Sección de Comunidad, acerca de
un grave problema del Medio ambiente, escrito por Paula Soler:
Agua potable, un bien escaso. Más de 8 millones de argentinos no cuentan
con este servicio básico; las ONG aportan posibles soluciones
Algunas de las personas que residen en países en vías de desarrollo tienen
que caminar seis kilómetros para buscar agua potable.
En América latina se estima que una cuarta parte de la población -más de
100 millones de personas- vive en zonas con estrés hídrico, principalmente en
México, Argentina y los países ubicados a lo largo de la costa oeste del
continente.
En nuestro país, según un estudio del Centro de Implementación de Políticas
Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), más de 8 millones (23%) de
habitantes no tienen red de agua potable y más de 21 millones (57,5%) no
cuentan con desagües cloacales. "Todas nuestras acciones tienen una
implicancia ambiental. La población mundial consume un 30% más de los recursos
que el planeta es capaz de sostener a largo plazo, eso incluye al agua",
afirma Diego Moreno, director de Fundación Vida Silvestre.
El 71% de la superficie del planeta está cubierto de agua. De este
porcentaje, sólo el 3% está compuesto por agua dulce apta para el consumo
humano, incluyendo la superficie de hielo que configuran los polos Sur y
Norte. Además, el total de lo que se arroja de residuos en lagos, ríos y
cuencas equivale al peso de la población mundial (casi 7000 millones de
personas), según la Organización Mundial de la Salud.
Si bien la Argentina posee la cuenca Metropolitana, que es rica en agua
dulce, las dos terceras partes del territorio nacional son áreas semiáridas o
áridas. Esto implica que se cuenta con poca disponibilidad del recurso para
uso productivo y humano.
Por otra parte, hay muchas áreas donde los cursos de agua o humedales se
utilizan para riego. "El uso de las nacientes puede originar escasez en otras
zonas. Por eso, la planificación de los recursos hídricos requiere de la
coordinación de políticas productivas entre el Estado nacional, los gobiernos
provinciales y el sector privado", sugiere Moreno.
Más allá del análisis macro o microeconómico, el ciudadano puede contribuir
al uso sustentable del agua en el día a día. Un buen signo es que casi el 40%
de los argentinos está preocupado por el cambio climático, según una encuesta
realizada el año pasado por la consultora Ibarómetro.
De la teoría a la acción
A su vez, son varias las organizaciones de la sociedad civil con las que se
puede colaborar o en cuyas acciones se pueden inspirar nuevas iniciativas.
Por ejemplo, la Fundación Vida Silvestre pone el foco en cómo las
actividades humanas se pueden adaptar al ambiente donde se desarrollan, y no
al revés. Así, promueve la preservación y el uso productivo sustentable de
humedales en el norte de Santa Fe y en la bahía de Samborombón, provincia de
Buenos Aires. A través del Concurso del Agua, financia proyectos sobre el
manejo responsable de fuentes de agua en el norte del país.
Basados en que la información sobre la calidad del agua que tomamos es un
derecho incluido en la Constitución Nacional, la Asociación Alihuen, de La
Pampa, promueve acciones para controlar los niveles de flúor y arsénico
presentes en los cursos de agua de la provincia. "Elaboramos un mapa de su
calidad con datos oficiales recopilados por los vecinos que hacen valer su
derecho a la información ante los organismos públicos o privados que
suministran el agua", explica el ingeniero Leandro Altolaguirre, presidente de
esa organización. Si bien el objetivo de concientización se cumple, se
encuentran más con un mapeo de "cómo se retacea y/o oculta la información",
según lamenta el ingeniero.
En consonancia con el lema del Día Internacional del Agua, celebrado el 22
de marzo, los especialistas destacan que en la gestión de recursos hídricos la
calidad es tan importante como la cantidad, y la concientización debe partir
tanto de los ciudadanos como de los Estados y las corporaciones.
Por eso, la red de organizaciones Espacio Agua promueve en Buenos Aires la
iniciativa internacional Maratón por el agua, que se realizará mañana en más
de 190 ciudades.
"Es una oportunidad para que los ciudadanos se manifiesten de manera
pacífica, pero comprometida a favor de declarar el acceso al agua y el
saneamiento como un derecho humano", explica María Laura Lignini, coordinadora
de la organización.
Consejos útiles
* Canillas cerradas: cerrar el grifo durante el cepillado de dientes; lavar
verduras y frutas en un bol.
* Productos ecológicos: usar jabones y champús degradables para el aseo
personal y de la casa. Requieren menos agua para enjuagar y no contienen
fosfatos.
* Cuidado racional del jardín: regar después de que baje el sol para evitar
que se evapore el agua. Colocar aspersores de manera que no se riegue
innecesariamente.
* Aprovechamiento inteligente: no descongelar productos con agua, sáquelos
del freezer horas antes de usarlos. Cargue el lavarropas o el lavaplatos al
máximo de su capacidad. Lave el auto con baldes de agua y no con manguera.
* Goteras, cero: un flotante roto puede derrochar 1200 litros de agua por
día. Ya sean canillas o mochilas de baño, es necesario arreglarlas.
* Reutilización: reusar el agua de lluvia, la derramada por el aire
acondicionado o la utilizada en el hervor de vegetales para regar, baldear el
patio o limpiar verduras.
* Nuevas tecnologías: utilizar difusores que regulan el flujo de agua en
canillas y duchadores, mochilas de inodoros con diferentes niveles de
descarga, lavarropas o lavaplatos con funciones de ahorro.
El Riachuelo
La Cuenca Matanza-Riachuelo se encuentra amenazada por enfermedades como el
dengue, el y la hepatitis, que son causadas por la contaminación del agua.
De sus cinco millones de habitantes, el 40% no cuenta con servicios de
cloacas y agua corriente en sus casas. Las primeras napas subterráneas, de las
cuales hoy se abastecen alrededor de un millón de personas, no son aptas para
el consumo. "Sin perjuicio de los importantes esfuerzos realizados por el
Gobierno en la extensión del servicio de agua potable, sigue faltando ese
recurso y cloacas. Tampoco se controla la limpieza de las cuencas, donde aún
se vuelcan desechos industriales y basura domiciliaria", afirma Pedro del
Piero, presidente de Fundación Metropolitana.
En 2008, el Espacio Agua -conformado por un grupo de ONG ambientalistas-
puso en marcha la Campaña Del río no me río , con el fin de recuperar la salud
de esa zona.
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